Cause we all deserve one, right?
#1
Ladeo la cabeza observando las cosas en el carrito del super
tratando de recordar si necesitaba comprar algo más. Verduras, frutas, pollo,
pasta, jugo, leche. Empujo el carrito hacia el pasillo de cereales buscando uno
que me apetezca cuando la risa de un niño hace que ruede los ojos cuando corre
en mi dirección. ¿Acaso sus padres lo dejan correr por todo el lugar? Decido
evitarlo tomando uno de las cajas del estante de arriba.
-Zack, te dije que no te separaras de mi- a pesar de tener
un ligero tono distinto y un acento mucho más marcado que hace cinco años, la
voz melódica y suave logra darme un escalofrío que me recorre desde los oídos
hasta los pies. Ni siquiera se ha percatado de mi presencia en el mismo pasillo
en la que se encuentra el molesto niño de unos tres años, acercándose
rápidamente en mi dirección logrando que mi corazón latiera a mayor velocidad
con cada centímetro con el que se aproximaba.
-Quiero cereal- los ojos del niño se iluminan un poco
señalando una caja con varios colores donde anuncian un juguete sorpresa dentro
del dichoso cereal. Ojos grises y grandes. Ojos como los de Allie. Muerdo mi
labio inferior preguntándome si es su hijo. Ella toma la caja que el pequeño
señalaba dudando un poco.
-Está bien, pero ya no corras así, me asustaste- se levanta
después de haber estado a la altura de el menor quedando de espaldas a mi a
pocos centímetros. Sigue siendo igual de distraída. Toma la mano del pequeño y
dando unos pasos hacia atrás choca con mi carrito de super empujándolo un poco
haciendo que choque con el estante. -Lo siento- murmura haciendo que su acento
se note mas, gira la cabeza rápidamente para recoger la caja de cereal que cayó
por el golpe del carrito cuando cruza su mirada con la mía. Se queda inmóvil
con los ojos plasmados sobre los míos, puedo notar que traga duro y pasa la
mano libre por su cabello nerviosa.
-¿Allie?- ella gira nerviosa hacia el final del pasillo por
donde acababa de entrar hace un par de segundos -¿Encontraste a Zack?- la voz
de Louis no había tenido ningún otro cambio además del acento. Louis me mira
desde el pasillo y podría jurar que suelta un bufido. El pequeño corre hasta a
el después de tomar la caja de cereal que Allie tenía en la mano para
enseñársela a él.
-¡Papi mira!- jala levemente de la bolsa de sus jeans para
llamar su atención -Tiene el juguete que vi en la tele- Louis se distrae viendo
la caja y asiente tomándola para ponerla en su carrito, se agacha regresando la
mirada a mi poniendo al que ahora sabía que era su hijo dentro del asiento para
niños en el carrito de metal.
-Te espero en la caja- mira a Allie unos segundos para
regresar la mirada hacia mi -Styles- murmura en forma de despedida caminando
fuera de mi vista.
#2
-No... Enserio-
murmura Louis después de varias carcajadas. -Me alegra que estés aquí- le da
una sonrisa sincera a Harry el cual toma mi mano dando pequeñas caricias con su
pulgar. -Yo pense que lo rechazarías-
agradezco el pequeño golpe que Jane le da a mi hermano en la cabeza y recargo
mi cabeza en el hombro de mi novio.
-Yo también pensé que lo harías- me sorprende el murmuro de
Harry y levanto mi mirada para poder verlo a los ojos. Una suave sonrisa se forma en mi rostro y
dejo un pequeño beso en su mentón.
#Flashback.
Un poco más de un mes había sido el tiempo que le tomaría
buscar el valor para encontrarse frente a esa puerta de nuevo.
-Sé que dijo que me alejara... pero tengo que intentarlo, Louis...- un suspiro sale de su boca y casi con miedo
suelta un murmuro -enserio la quiero-
Louis tenía un rostro serio que se reforzaba con sus brazos
cruzados. Harry se veía hasta vulnerable en la pequeña luz que lo iluminaba en
el pórtico en esa noche.
-¿Papi? ¿Quién es?-
una voz fuera de lugar y algo chillona interrumpe a Louis y se aparece entre
sus piernas observando con curiosidad al chico fuera de su casa.
-Si la lastimas...
voy a encontrar la forma de matarte, Styles- una suave sonrisa con la
que muestra sus dientes aparece en el rostro de Harry -Los edificios en
Steelers Park, 205-408, ¿Lo tienes?-
Asiente rápidamente repitiendo los números en su cabeza y da un par de
pasos hacia atrás.
-Gracias Louis...- murmura sin dejar de repetir la dirección
y sonríe suave al menor confundido -Adiós- con un leve movimiento de manos al
cual Jack corresponde sin timidez, Harry empieza a caminar por la acera
maldiciendo por no haber traído su auto,
pero era más rápido caminar a la dirección que regresar por él.
Cuadras más adelantes,
el clima de Londres se estaba manifestando dejando caer una de sus
típicas lluvias. Lo que más parecía era solo una lluvia rápida, pero no pensaba
esperar a correr con aquella suerte, por lo que mantiene su camino firme hasta
llegar aquella zona de edificios.
La noche estaba siendo tranquila. Allie había desempacado
dos cajas más, lo cual era un gran
avance a comparación del de la última semana. Un rastro de confusión pasa por
sus ojos cuando escucha un golpeteo en la puerta, no había sido tan ruidosa como para molestar
a sus vecinos.
-Hola...- un casi susurro de un Harry totalmente empapado la
mantienen en shock después de abrir la puerta. Sus miradas conectan por lo que
parecerían minutos hasta que logra reaccionar.
-Harry... ¿Qué haces
aquí?- sin obtener ninguna respuesta, muerde su labio inferior observando el
pequeño charco que se formaba debajo del chico.
-Oh... está
lloviendo- susurra torpemente al notar la mirada de ella en el piso haciéndola
soltar una suave risa.
-Te propongo algo...
puedes secar tu ropa... si logras conectar mi secadora- se alza de
hombros -De paso... puedes decirme que
haces frente a mi puerta- con una pequeña sonrisa, Harry se agacha para
desamarrar su agujetas y de esta manera no llenar la casa de Allie de pequeños
charcos.
-¿Y bien?- Harry
despega su mirada de su ropa girando dentro de la máquina. Envuelto en una cobija suelta un suspiro.
-¿Me espiaste y así conseguiste mi dirección?-
-No... Pero me
hubiera ahorrado la mirada de odio de tu hermano- la mira ladear su cabeza
divertida. -¿Porque te mudaste?-
-Louis y Jane necesitan privacidad... No pienso vivir ahí como su segunda hija de
por vida- ríe suave y lo mira -Además... está más cerca de mi trabajo- Se
limita a asentir regresando la mirada a la ropa. En pocos minutos estaría
lista. -¿Entonces eres policía?- suena burlona.
-Detective- corrige rápidamente. Poco a poco la conversación
se empieza a convertir un poco más fácil. Las palabras fluyen con tranquilidad
y de vez en cuando un par de risas. Cuando Harry regresa a sus prendas, sus
palabras los guían con una taza de té a la habitación de Allie con el único
lugar donde sentarse en el departamento lleno de cajas.
-¿Entonces no volviste a hablar con Peter?- lo mira
acomodándose de lado en su cama recargando su rostro el almohada a una
distancia racional de el rizado.
-Ha intentado acercarse,
igual mis padres... no son lazos
que me interesen volver a retomar- ella asiente suave forzando un poco a
mantener sus ojos abiertos -Pero este si es uno que me importa- Murmura con una
sonrisa recorriendo el mechón de pelo del rostro de ella, la cual solo logra
sonreír antes de quedarse dormida.
Allie talla sus ojos con un poco de sueño, molesta por el
frio en sus pies. Notando por la oscuridad que inundaba en su cuarto que era de
madrugada, observa a Harry dormir tranquilo en un lado de la cama respetando el
espacio entre los dos. Se levanta con cuidado de no hacer mucho ruido tomando
una cobija de la caja que estaba al pié de la cama y sin estar muy segura cubre
al chico para luego meterse a la cama, acercándose
un poco buscando el calor que necesitaba para recobrar el sueño.
#3
Veo la hora en mi celular, me queda una hora antes de irme al
trabajo. Una cucharada de cereal con leche entra en mi boca cuando el timbre de
la puerta me hace levantarme y caminar hasta ella.
Abro la puerta todavía con la comida en mi boca, y miro
extrañado los autos policiacos rodeando mi casa.
-¿Harry Styles?- un hombre en traje me mira serio -Estas
arrestado por el homicidio de Rosallie Tomlinson- enseña una orden en mi cara
rápidamente y otro hombre me da la vuelta esposando mi dos muñecas -Tienes
derecho a guardar silencio, todo lo que digas podrá ser utilizado en tu contra-
¿Qué? Trago en seco el cereal sintiendo mi corazón detenerse. ¿Allie? Yo no le
hice nada... anoche la lleve a su casa, la bese, ella dijo buenas noches y
cerró su puerta con gentileza, no como lo acaba de hacer el policía antes de
meterme al auto. Me acerco un poco viendo por la reja que divide el auto. El
expediente del caso está abierto y puedo ver la foto. Foto de Allie muerta en
su departamento. Yo no... yo no hice eso, las lágrimas caen incontrolables
mientras ignoro el llamado de mi nombre de alguien. No me importa. Ya no me importa nada.
-Harry!- la voz se vuelve más insistente y la empiezo a
buscar. -¡Harry despierta!- ojos grises viéndome preocupados, su cabello largo
despeinado cayendo por un lado de su cabeza. Sus labios suaves y rozados.
-Hey... ¿estás bien?- susurra pasando su mano por mi mejilla. Mi corazón se
calma un poco y asiento poniendo mi mano sobre la suya, es cuando me doy cuenta
que estoy sudando. -Tranquilo... era una pesadilla- sonríe suavemente a lo que
yo solo logro asentir. -Intenta dormir... ¿si? -sus labios chocan con los míos
y se acuesta a mi lado subiendo su mano a mi cabello para dar varias caricias.
Cierra los ojos continuando con el movimiento, tierna, vulnerable y viva, pero
solo podía verla como estaba en la foto.
#4
Solía molestarme el horrible sonido que tenía el timbre de
la puerta de mi nuevo departamento, pero el que sonara en la madrugada, fue la
gota que derramó el vaso.
-Voy a destruir esa cosa- el gruñido de Harry molesto por el
ruido constante me hace sonreír. Desde que me mude, suele quedarse en mi casa
los viernes. Abre los ojos con flojera y me mira, un poco más despierta, salgo de la cama
saliendo de la habitación. Camino por el pasillo hasta abrir la puerta.
-¡Tía Allie!- Zack me abraza con una sonrisa en su rostro.
-¡Hola Harry!- me suelta y corre a el quien está recargado en la puerta de mi
habitación. Lo miro extrañado y segundos
después Jane aparece en mi puerta. Sus ojos rojos y ojeras me dicen que ha
estado llorando, tiene en su hombro una mochila y me mira tímida.
-¿Jane? ¿Qué pasó?- La miro preocupada y ella dirige su
mirada a Zack que está hablando con Harry.
-¿Crees que Zack y yo podríamos pasar la noche aquí?- su
mirada suplicante con una sonrisa forzada cuando Jack la mira, me preocupa y
asiento sin dudarlo. Me hago a un lado dejándola
entrar y me encargo de tomar la mochila de su hombro.
-¿Quieres que hablemos?- su mirada me confirma que estoy en
lo correcto pero de nuevo, posa sus ojos a su hijo.
-Lo puedo llevar a la cama- Harry lo toma cargándolo en sus
brazos y asiento tomando la mochila para dársela. Jane le sonríe y tomo su mano
llevándola a la cocina.
-¿Té?- murmuro buscando y al no recibir respuesta volteo
hacia ella. -¿Jane que sucede?- Me
acerco abrazándola cuando sus ojos vuelven a llenarse de lágrimas.
-Perdón... la casa de mis padres queda más lejos, y así Jack no se extrañaría tanto...- Busco
papel con la mirada y se lo acerco. -Se que es tu hermano...- me mira -Pero
enserio, ya no se qué le pasa-
-¿Te hizo algo?-
ladeo la cabeza extrañada. Me mira negando rápidamente dejándome con un
poco de alivio. Toma un poco de papel y limpia su nariz para luego verme.
-El fin de semana pasado empezó a actuar extraño, pero
trataba de disimularlo, entonces supuse que era mejor no decir nada- Suspira y
baja la mirada -Toda la semana ha llegado alrededor de las 12 o 1 de la mañana
a casa, ebrio, enojado... -muerde su labio y empieza a jugar
con sus dedos- Pensé que solo había sido unos malos días en el trabajo, regresar a abrir las pistas no ha sido nada fácil
para el -asiento suavemente- pero ya no creo que sea eso -lagrimas caen en sus
dedos- no quiere hablar conmigo y hoy cuando llego tuve que obligarlo a
hacerlo, no puede seguir haciendo eso... peleamos, me gritó y solo pensé en irme -las lágrimas
siguen cayendo sin dar señales de detenerse- No quiero perderlo... pero no entiendo Allie, no se qué hice mal -Por el llanto, con
dificultad entiendo lo último.
-¿Quieres que hable con él?- murmuro pasando una mano por su
cabello, niega limpiándose los ojos y
suspira
-No... yo, no lo se-
-¿Porque no descansas un poco? Mañana que estés un poco más tranquila...-
-Zack ya está dormido en la habitación del fondo-me
interrumpe Harry desde la puerta de la cocina y Jane se levanta de la silla
terminando de limpiar los últimos rastros de lágrimas de su rostro.
-Gracias.... Gracias Allie- susurra
-Descansa un poco- Paso una mano por su espalda llevándola a
la habitación que a pesar de que todavía hay varias cajas con cosas en
ellas, la cama esta disponible.
-Si, están bien- contesto seria, normalmente escucharlo borracho me da
risa, pero ahorita quiero golpearlo en
la cara.
-Voy a ir, necesito
hablar y...-
-No- lo interrumpo -no se cuál es tu problema pero no es
excusa de desquitarte con ellos- escucho que me quiere interrumpir varias veces
pero lo ignoro -Tu nunca has sido así... se que las pistas de hielo son
difíciles pero te dije que yo podía ayudarte y... -
-ALLIE ESCÚCHAME-grita enojado por el teléfono, alzo la
mirada viendo a Harry quien ve el teléfono extrañado. Me quedo en silencio
esperando a que hable y el sonido de la
llamada se distorsiona cuando el suspira en la bocina de su teléfono. -Quería
arreglarlo yo, porque se que estas
adaptándote bien...- ruedo los ojos -Empecé a recibir mensajes en el celular,
casi como amenazas, lo quise ignorar hasta que era demasiado... así que
investigue- un silencio se hace presente unos segundos que le dan permiso a mi
mente de crear mil teorías -Creo... que quien está mandando los mensajes es el
hijo de Stewart-
#5
-Entonces... el... -
-Yo mismo lo investigue todo Louis, no tienes de que preocuparte-
-Pero si existe,
Stewart tiene un hijo- Harry asiente y pone una mano en el hombro de mi
hermano.
-No va a molestarte de nuevo- Asiente regalándole una
sonrisa. -Yo mismo lo estaré vigilando,
solo quería molestarte un poco-
-Vaya que lo logró- Jane se acerca hasta el pasando su mano por su espalda tranquilizándolo
un poco. Me recargo en el auto de Harry
observando como las luces rojas y azules chocan contra las paredes de la casa
de Louis. Hay algunos vecinos chismosos
observando desde su ventana o puerta pero mi mirada conecta con la patrulla
donde se encuentra el pequeño delincuente, Sean. A pesar de estar borracho, Louis lo derribó fácilmente antes de que
pudiera causar algún daño, pero a pesar de todo, no puedo evitar sentir algo de lastima.
-¿Cuántos años tiene?- murmuro cuando Harry se acerca a mí.
-No quiere decirnos, pero no le doy más de 15...- lo miro
mordiendo mi labio y el suelta un pequeño suspiro - Estará bien, yo empecé mucho antes -Lo regaño con la
mirada y el suelta una pequeña risa- Haremos que tome mejores caminos, recibirá ayuda- sus dedos pasan por mi
quijada guiándome a sus labios. Normalmente cerraría los ojos dejándome guiar
por el beso, pero la mirada de Sean no
se aparta de mi dándome escalofríos.
-Te llevaré a tu casa y me iré a la estación, necesito
arreglar esto- hago una pequeña mueca y asiento, odio cuando se va en la noche por algo así.
Me despido de Louis y Jane después de asegurarme que mi hermano estaba más
tranquilo, y subo al auto de Harry. Lo veo desde adentro hablar con uno de sus
compañeros y no puedo evitar sonreír viéndolo con su placa, camina de regreso a donde yo estoy y entra
con una sonrisa.
-¿Te gusta?- me mira interrogante prendiendo el auto -Tu
trabajo, estar del otro lado-
-Definitivamente me siento tranquilo al saber que yo no soy
el que irá a prisión- muestra sus dientes sonriendo
-Aunque siempre te salías con la tuya- murmuro y el me ve
serio. -Lo sigues haciendo-
-¿Estás hablando de algo en particular?- mira el camino
mientras acelera en dirección a mi apartamento. Niego sabiendo que no puede
verme en ese momento.
-No, nada- busco su celular en el auto evitando el tema que
me había empezado a molestar desde hace unas semanas. La canción empieza a
sonar en las bocinas del auto y muevo mi pie al ritmo de ella.
El único sonido de las melodías siguen hasta la puerta
principal del edificio, su beso en mi mejilla me hace sonreír, de nuevo. Saco de la sudadera que traigo puesta, su
sudadera, mis llaves y abro la puerta
observando como él se empieza a alejar. Suelto un suspiro caminando a las
escaleras y subo los cuatro pisos hasta el número 408.
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Mi celular empieza a sonar con el tonto sonido de mi alarma,
busco sin abrir los ojos el dispositivo y al no poder encontrarlo me siento en
la cama buscándolo con la mirada. Pésima idea poner una canción para despertar,
ahora la odio. Miro hacia un lado de la
cama y alcanzo a verlo en el piso,
siempre terminó tirándolo en la noche. Me estiro un poco tomándolo y veo
como otra grieta se hizo presente en la esquina superior de la pantalla, de
nuevo... debería poner alguna alfombra
al pie de mi cama, ayudaría bastante.
Paso mi mano por mis ojos tallándolos un poco con flojera y
me siento al pie de la cama, definitivamente ir a un trabajo que en realidad me
gustará haría todo este proceso más fácil, pero si no hago nada por buscar otro
no puedo quejarme mucho. Entro al baño abriendo el agua caliente y después de
pasar unos 15 minutos debajo del chorro de agua, busco mi ropa. Me cambio, dejo mi cabello húmedo caer sobre mis hombros
y voy a la cocina prendiendo la cafetera y al ver mi termo sucio entre otros
platos, lo lavo rápido para luego
llenarlo con el café recién hecho. Meto
en mi bolsa una barrita y salgo del apartamento a una hora adecuada.
---
-Buenos días Allie- La recepcionista me sonríe hipócritamente
iniciando mi odio a la compañía. Le regalo una sonrisa y paso mi tarjeta cinco
minutos antes de mi hora de entrada,
subo por el elevador hasta el quinto piso y entro a mi oficina, un par
de papeles nuevos están en mi escritorio con algunos nuevos artículos que deben
ser revisados para publicarse. Prendo mi
computadora y paso mi mirada por las hojas.
"¿Famosa cantante con nuevo novio?" "Tips para
adelgazar" "La nueva película que causa furor entre adolecentes"
Ruedo los ojos, de verdad no pude entrar
a trabajar a una peor revista.
-Te ves cansada- George,
el chico entrometido de a lado.
-Uh.. si, tuve cosas que hacer en la noche- contesto
seca mientras organizo todo para empezar a corregir los artículos para la
edición de esta semana.
-¿Fue una fiesta? Escuche que anoche el antro Bigb*tch tuvo
una gran noche-
-¿Escuchaste o viste?- murmuro con flojera, de verdad era odioso que el viniera a
contarme cada mañana como se emborrachó y conoció a un nuevo chico que a la
siguiente semana le dejará de contestar los mensajes.
-Vamos Allie, si no
fue una fiesta entonces fue tu novio, ¿no?- se sienta sobre mi escritorio obligándome
a dejar de trabajar para que le ponga atención.
-No, fue un asunto
familiar, ahora... tengo bastante trabajo así que... - intento
darle la sonrisa más cálida para que se vaya cuando un mensaje hace que la
pantalla de mi celular se prenda.
-Wow... Harry pasa
por ti a las seis aquí- Ríe tomándolo tratando de indagar mas -No me habías
dicho su nombre- logro quitarle el celular y lo miro algo seria. -Está bien,
está bien... mucho trabajo pero
no te salvaras luego de está conversación- rie un poco quitándose de mi lugar y
saliendo de la oficina. Ruedo los ojos y
respiro pesadamente recargándome en la silla,
por lo menos era viernes, viernes que llevaba a un fin de semana, lo que
llevaba a dos días y medio de tranquilidad, dos días y medio de estar con
Harry.
#6
Me muevo un poco para tener una mejor vista y confirmar que
Harry se quedó dormido en la película. Anoche no regresó a su casa por lo que
llevaba despierto desde la madrugada. Me levanto con cuidado de no moverlo
mucho y de la orilla de la cama tomo la caja de pizza que aún tiene dos
rebanadas. Camino en dirección a la cocina y dejo la caja en la barra dándole
un último sorbo al té, ahora frio, que deje desde hace rato y asegurándome que
la puerta estuviera cerrada con llave y todas las luces apagadas, regreso a la
habitación donde la luz de la televisión me guía a acostarme a lado de mi
novio.
Escucho pequeños pasos y ruidos a mi alrededor, abro
ligeramente los ojos notando que todavía era temprano juzgando la oscuridad que
todavía existía en mi habitación.
-¿Harry?- Mi voz se hace presente cuando levanto un poco mi
cabeza.
-Hola… lo siento, no quería despertarte- Sale del baño y noto que su rostro está
mojado. Se sienta a mi lado pasando su mano por mi cabelló tratando de que mi
sueño no se afecte mucho.
-¿Estas bien?- murmuro dejándome llevar por su pequeño
masaje y logro ver que asiente suavemente.
-Un mal sueño, vuelve a dormir- Sus labios chocan contra mi
frente suavemente y acostándose a mi lado me acerca un poco a el sin detener su
masaje.
-¿Quieres contarme?- sonríe y con un ligero movimiento
niega.
-Una tontería- su masaje me tiene perdida y no logro contestar a las últimas palabras que pronuncia antes de volver a caer en mi sueño.
--
Miraba a la contraria dormir tranquilamente, era bueno que
tuviera el sueño pesado, así no tenía que fingir que estaba bien mientras
todavía me costaba procesar esas imágenes de mi sueño. Había pasado de nuevo,
ese sueño que me atormentaba por lo menos me despertaba una vez a la semana, y
siempre era el mismo final. Allie estaba muerta y yo en la parte trasera de la
patrulla, sin poder hacer algo al respecto.
#7 (navidad)
-No, Allie... Espera
Hablo ligeramente frustrado dejando en el piso con un poco menos de cuidado el pino de navidad. Claro que habíamos elegido uno más grande que la puerta y ahora era imposible hacerlo entrar a su apartamento. Evito la mirada de advertencia de ella por mi maltrato a nuestra nueva adquisición. La miro unos segundos tomando un poco de aire después de haberlo subido por las escaleras y vuelvo a cargarlo un poco, ladeandolo hasta que por fin parece lograr estar dentro, aunque tal vez con algunos maltratos a la madera de su puerta
-Ves, no estuvo tan difícil
Habla con diversión mientras comienza a ayudarme para
llevarlo a la esquina de la sala donde afuera ya había varias cajas con esferas
y luces para decorarlo. Me siento en el sillón sacudiendo mis manos admirandola
por lo que estoy seguro solo son segundos. Era nuestra primera navidad juntos
desde... Siempre, en realidad. La navidad había perdido mi atención después de
que la única visita que tenía, era de un Peter algo borracho cada año. Aunque
no podía negar que de pequeño, era bastante consentido por la cantidad de
regalos que Santa Claus me llegaba a dejar debajo del árbol, por lo que la
actitud tan positiva y emocionada de Allie no lograba si quiera a molestarme.
Estaba hasta incluso emocionado de regresar ese espíritu navideño a mi, seguro
estaba enterrado en algún lado.
-No podemos descansar un poco
Hablo con una mueca exagerada de cansancio. Habíamos estado
fuera todo el día, regalos para Jane, Jack y Louis. Mañana era nochebuena y de
alguna manera el tiempo se nos había venido encima. Ambos habíamos salido de
vacaciones del trabajo hace una semana y lo habíamos utilizado para estar en
casa descansando. Ni siquiera me había molestado en ir a mi casa, prácticamente
ya vivía aquí y a mi parecer ambos estábamos bastante cómodos con ello.
-¿Que? ¿Ya quieres dormir?
Me alzo ligeramente de hombros recibiendola con mis brazos
cuando se sienta a mi lado. Aún me parecía ligeramente extraño como poco a poco
nos volvíamos algo más cariñosos entre nosotros, no me molestaba en lo más
mínimo, claramente.
-No, estoy diciendo que podemos descansar un poco
Su risa llena la sala y deja un sonoro beso en mi mejilla
antes de escapar de mi para levantarse, quita sus zapatos caminando en
calcetines a la cocina tomando las otras cosas que habíamos comprado para
empezar a guardarlas.
Mi celular empieza a sonar en la barra de la cocina, yo
sabía perfectamente quien era y solo lo confirme con la mirada de Allie. El
silencio nos inunda mientras yo no pienso moverme de mi lugar y el sonido vence
después de unos segundos.
-Harry...
-No. No empieces. No tengo porque.
-Solo creo que sería lindo, tu mamá se ha estado esforzando
mucho en acercarse a ti... Sabes que a ninguno de nosotros nos molestaría que
la invites a cenar en Navidad
Niego evitando su mirada. Me levanto tomando el teléfono y
buscando la playlist que Allie había puesto el otro día cuando el espíritu
navideño le llegó. "Ariana Grande, Santa Tell me"
-Anda, vamos a poner el árbol.
Las luces eran nuevas y venían bien acomodadas en su caja,
cosa que próximamente no me facilitaria el trabajo cuando nos desesperemos en
Enero y las guardemos hechas bola.
Noto el suspiro de ella cuando empieza a ayudarme a poner
las series alrededor de las ramas.
-Podrías solo llamarla y decirle feliz navidad, creo que...
-Amor. Es suficiente. Ella es tan culpable de todo como mi
papá. No quiero a ninguno de ellos en mi vida, en especial cuando estoy tan
feliz contigo. Adoro a tu hermano y a su pequeña familia. Me niego a arriesgar
eso por decirles "Feliz navidad, olvidemos todo y cenemos lasagna"
No escucho ninguna respuesta de su parte, y aunque no podía
afirmar que estuviera de acuerdo con migo, por lo menos parecía que dejaría de
insistir pues gira alrededor del poniendo las series de las pequeñas luces de
colores.
Al final ambos habíamos caídos rendidos y fueron pocos los
segundos en los que admiramos nuestro árbol lleno de luces de colores y esferas
de todos los colores.
Ahora que había despertado, alrededor de las siete de la
mañana. El olor del pino cerca de la cocina se había vuelto uno de mis
favoritos mientras hacia una taza de té preparándome para volver a la cama con
ella.
-¿Te desperté?
Niega quitando la mirada de su teléfono para bloquearlo y
estirarse hasta mi lado derecho.
-No me trajiste té
Su puchero me hace reír y le entrego mi taza decidió a ir
por otra para mí. El plan de hoy era bueno y justo después del día anterior.
Ver películas tontas de navidad en cama hasta que fuera la hora de ir a casa de
Louis. Se volvía más una comida y cena para celebrar el cumpleaños del mayor.
Desconecto las luces del árbol de navidad mientras Allie apaga las luces de la cocina. El tonto de mi había desperdiciado el momento para decir que se veía linda con la falda que había comprado, ahora buscaría otro momento, porque de verdad lo hacía. Tomo las bolsas de regalos y ambos caminamos por los pasillos hasta el estacionamiento donde mi auto se encontraba para así dirigirnos a la casa de Louis.
Cuando llegamos y saludamos, casi suelto una carcajada al
ver cómo Jack desviaba su mirada los regalos buscando algo que dijera su
nombre, parecía más que emocionado con su pijama con copos de nieve.
-Feliz cumpleaños, Louis
El rueda divertido los ojos dándome un abrazo corto para
entregarme una copa con lo que parecía vino. Alzó levemente una ceja,
probablemente el chico ya había tomado unas antes.
-Siempre me ha parecido extraño como se juntan ambas cosas,
pero es lindo cuando me dicen "feliz cumpleaños" y no "feliz cumpleaños
y navidad"
Río tomando un pequeño trago del vino, no pensaba tomar
mucho pues manejar estaba en mis planes de la madrugada.
----
Una cena tranquila con risas, un niño emocionado con los
regalos que le habíamos traído y con muchos nervios por qué Santa Claus no
tardaría en llegar.
-Dime que si te gustó... podemos cambiarla si no
Río asintiendo dando un beso en la frente de ella, claro que
me había descubierto viendo unas chamarras de cuero en la tienda el otro día y
ahora venía en una bolsa con un trineo
-Sabes que me encantó, gracias linda
Ella sonríe tranquila para luego ser jalada por Jack quien
quería enseñarle las galletas que el cocino para el gordo de traje rojo. Unos minutos
después, el menor había sido mandado a dormir con la amenaza de que nadie
llegaría si el estaba despierto. Cuando lo hace, Jane y Louis sacan algunos
regalos envueltos escondidos y le da una mordida a la galleta haciendo una
mueca de asco
-Me preguntaba cómo las había cocido
Louis murmura mientras camina a tirar el bocado crudo de
masa con colorante y muchas chispas de chocolate. Lo sigo con mi vaso hasta la
cocina donde me sirvo un poco de refresco.
-Que responsable
Se burla de mí mientras le doy un trago a las burbujas y
niego suave alzandome de hombros. Puedo notar una mirada un poco más profunda
de su parte que me hace dudar al respecto, pero el niega rápidamente.
-No, nada... Solo, me alegra que estén bien juntos. Allie
está muy contenta contigo, y... Haz hecho cosas por mi familia que jamás podré
pagarte
-Louis... No, déjalo-Hablo enserio, creo que nunca te lo he
agradecido correctamente, pero..
-Louis. Basta. Ustedes me han dado más que eso, me han dado
motivos. Ahora hasta me gusta mi trabajo
Una sonrisa suave sale de su rostro y asiente suave mientras
da un leve palmeo a la mesa
-Pues, de cualquier forma, gracias. Espero verte aquí todas
las navidades... Tal vez un día con un pequeño Harry y una pequeña Allie
No puedo evitar sonreír en grande con ese pensamiento, si
bien ya me había llegado la idea de formalizar aún más el tema entre ella y
dos. No lo había profundizado, pero estaba seguro de que la idea no pensaba
dejar mi cabeza. Claro que también tenía en mente que Louis estaba lo
suficiente borracho para decir ello. Esas palabras jamás saldrían de el sobrio.
-Tal vez
Sonrió cuando el contrario sale de la cocina. Antes de
seguirlo, un mensaje llega a mi teléfono haciéndolo vibrar, al ser un mensaje,
lo reviso rápidamente antes de salir, pero me quedó congelado en el marco de la
puerta.
Sean había escapado.
#8
-¿Qué es esto? Debemos quitarte esa horrible maña…
George tomaba mi mano observando mis uñas. Usualmente me
gustaba tenerlas ligeramente largas y procuraba tener un color base. Ahora estaba
hechas un desastre por culpa de mis nervios y dientes. Suelto un suspiro
quitando mi mano de su vista mientras terminaba de apagar la computadora de mi escritorio.
Aunque agradecía que Harry hubiera sido honesto con nosotros sobre el posible
peligro que existía, una parte de mi quisiera estar tranquila, en la pequeña
burbuja que me estaba gustando tanto. Harry siendo ligeramente cariñoso
conmigo, ambos teniendo un trabajo, cenando juntos y viendo a mi hermano unas
dos veces a la semana. Incluso había salido dos veces con George a comer en los
almuerzos y Niall había ido con su novia al apartamento. Todo estaba bien. O
eso era lo que buscaba aparentar.
Desde hace dos semanas no había rastro de Sean. Lo único que
habían encontrado era una imagen de pésima calidad en el aeropuerto de Francia.
Mi mente seguía sin entender como un niño había pasado desapercibido y podía
llegar hasta allá sin ser descubierto más que por una horrible cámara.
Por otra parte, Harry se había esforzado mucho en que yo no
pensara en ello, principalmente después de que vio la manera en que mi mano
temblaba cuando serví el agua caliente del té. Sabía que todo el día estaba
trabajando en ello y más asuntos, pero al llegar a casa, el no soltaba una sola
palabra respecto al tema a menos que fuera importante. Me había llevado al
cine, a un restaurante, a caminar al parque y más detalles. Y aunque me gustaba
la idea, odiaba no poder disfrutara de aquellas “citas” por mi ansiedad que
crecía más y más. Temía por Jane, Jack, Louis… Porque Harry se metiera en
problemas, porque mi tonta burbuja donde quería vivir, terminara por romperse.
-¿Vendrán por ti?
Niego suave ante la pregunta de George, mientras me
levantaba, porque ahora Harry insistía en que yo debía aprender a manejar. Si,
tal vez tenía un punto. Podía hacerlo, pero había algo que me llenaba de pánico.
Por eso ahora me obligaba, me daba su auto y me hacía pasar por el al trabajo.
Varias veces notaba mi estrés en el camino y con gentileza sugiere cambiar de
lugar.
Suelto un pequeño suspiro después de despedirme de mi
compañero y abro la puerta del auto de Harry. Me siento metiendo las llaves y
manejando con extremo cuidado hacia la estación. Sin duda esto no me servía
para aliviar todo lo que tenía dentro, solo lo aumentaba más y más. Por suerte
no estaba lejos y por arte de magia, había un muy fácil lugar para estacionarlo
justo al frente. Espero unos minutos, pero en realidad yo había llegado algo
temprano. El guardia de la puerta toca la ventana la cual bajo con una pequeña
sonrisa.
-¿Por qué no entra? Creo que tardará un poco.
Miro el interior unos segundos, en realidad jamás lo había
hecho, pero termino asintiendo, tomando mis cosas y saliendo del auto para
entrar. No era feo, y en otras circunstancias estaría aterrada de entrar ahí.
-Su oficina está en la tercera puerta a la izquierda
Lo miro y con una pequeña sonrisa, camino por el pasillo que
me indica, había olvidado que puerta, pero por suerte tenían paredes con
ventanas grandes de cristal. Me detengo unos segundos observándolo, su cabello
estaba creciendo un poco más, podía notar que comenzaba a estorbarle un poco,
metía unos papeles en una carpeta cuando alza su mirada, probablemente porque
había sentido la mía. Con aquella sonrisa que tanto me gustaba, se levanta
abriendo la puerta, parecía algo sorprendido.
-Alguien llegó temprano, ¿acaso eres una experta en el
volante ya?
Ruedo los ojos negando mientras me deja entrar y cierra la
puerta detrás de mí. Su risa se manifiesta al ver mi odio a lo que me estaba
haciendo.
-Hey, yo se que en el futuro, me lo vas a agradecer
-Hmm… si
-Sus brazos me envuelven mientras deja un pequeño beso en mi
frente. Me lleva al asiento de enfrente de su escritorio explicando que no
tardaría mucho mas. No tenía problema pues estaba algo curiosa de ver donde
trabajaba. En realidad estaba muy bien ordenado, y no había mucho más que su
computador, papeles y ciertos accesorios de papelería. Mis dedos juegan un poco
con las plumas pasando a un pequeño porta retratos que me hace soltar un
pequeño “aww”.
-Oh, déjame. Uno no puede ser algo dulce porque lo criticas
Harry me lo quita con un pequeño sonrojo apenas apareciendo
en su rostro. Era una foto nuestra. Una pequeña risa mía sale, niego queriendo
volver a tomarlo a lo cual, me deja. Por lo menos era una que me gustaba.
-No te crítico, es lindo… ¿tuviste mucho que hacer hoy?
Su mirada algo fría se clava en mi unos segundos para
regresar a su pantalla empezando a cerrar los archivos y apagarla. Frunzo
ligeramente el ceño al no recibir respuesta hasta que noto que no me estaba
viendo a mí. Giro un poco notando la mirada de una chica con el cabello oscuro
y lacio hasta los hombros que si no fuera porque estos días imaginaba muchas
cosas, diría que me veía con odio.
-Listo, vámonos. ¿Manejas?
Niego entregándole rápido las llaves a lo que el sonríe
regresando la mirada a mi. La chica seguí ahí, pero estaba cerrando su oficina
de enfrente. Harry abre la puerta y por un segundo tengo hasta miedo de salir y
estar frente a ella. Pero la mano de Harry en la mía me calma, sacándonos a
ambos del lugar mientras pasaba su brazo por encima de mis hombros.
Estando en la comodidad del asiento del copiloto en el auto,
me pongo el cinturón mirando a la chica caminar por la calle.
-¿Debería preguntar porque el odio en su mirada?
Murmuro bajo, aunque el suspiro de Harry me hace entender
que el esperaba que yo no preguntara. Eso me llama la atención por lo que busco
alguna respuesta en su mirada, pero no hay nada.
-No le agradas mucho, es eso
Alzo una ceja confundida mientras el conduce hacia casa.
-¿Acaso me conoce?
-No… no directamente
Harry estaba un poco serio al respecto, rogando con la
mirada que yo dejara el tema a un lado. Lo miro por un rato esperando respuesta
hasta que en un semáforo el suelta un bufido pesado.
-Quieres dejar de verme así, me pones nervioso, Allie
-Estoy esperando una respuesta, ¿Quién es?
Me mira unos segundos regresando luego su atención al
camino.
-Se llama Mónica. Yo… estuve saliendo un par de veces cuando
entre a trabajar aquí
Aquello sin duda me toma desprevenida y me deja sin palabras.
¿Celos? No. Harry jamás me había hecho sentir celos, porque estaba segura de lo
que ambos sentíamos. Pero si, tal vez a todas las cosas que ya sentía en mi
interior, unos celos se estaban asomando.
-Vas a decir algo o…
Mi mirada se queda al frente, sin responderle. Ni siquiera
tenía algo que decir.
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