lunes, 30 de octubre de 2017

Capitulo 21

(Narra Allie)
-Creo que se fueron- susurro volteando a ver a ambos chicos frente a mí. Niall no podría verse más enojado, parece que golpeara a Harry en cualquier momento, pero Harry no parece percatarse de eso.
-Horan dame las llaves de tu auto- simplemente la complexión de Harry en este momento me causa un poco de escalofríos. Abro la puerta lentamente asomándome por la pequeña luz que se filtra de afuera. 
-No- Niall suena firme detrás de mí. Volteo sorprendida viéndolos a ambos. -No me vas a meter en esto Styles, no voy a ser una carnada en tus juegos en donde haces que lastimen a todos.- Harry rueda los ojos y extiende su mano viéndolo fríamente.
-Yo no estoy para juegos. Dame tus llaves. - 
-¿Para qué? ¿Para qué te encuentren, rastreen mi auto y diez minutos después estén detrás de mí y de mi familia? Olvídalo. ¡Tal vez ya metiste a Allie y a su hermano en esto y no sé cómo, pero tú los vas a sacar de ese estúpido problema y nos vas a dejar a todos solos porque no tenemos por qué pagar por tus estúpidos arranques de ira por querer matar a todos! - Niall sale azotando la puerta sin percatarse si hay alguien afuera. Intento seguirlo, pero Harry toma mi mano deteniéndome. Alejo mi mirada de la puerta pasándola a su rostro cabizbajo, humedeciendo sus labios. Puedo escuchar el motor del coche respectivo de Niall y alejarse rápidamente. El aire proveniente del suspiro de Harry choca contra mi cuello.
-Vámonos de aquí-  Lo veo por unos segundos, quiero golpearlo. Quiero gritarle. Quiero abrazarlo. Quiero que me bese. Nada de eso va a pasar, claramente. Abre la puerta esperando a que yo salga detrás de él.
-No.…- susurro. -No quiero ir- se detiene viéndome, pero no dice nada. Bajo la mirada y por la sombra en el piso puedo decir que se acerca hacia mí, doy pasos para retroceder evitando que nuestras sombras se junten hasta que la suya se detiene.
-Allie...-
-No. Si te vas a ir y harás todo por tu cuenta, entonces hazlo, pero no vuelvas- levanto la mirada esforzándome por estar seria, fría. Muerde su labio, no sé qué logré hacer, Harry es difícil de leer y creo que cualquiera podría coincidir conmigo. 
-Bien, ¿no quieres estar conmigo? Entonces hazme un favor para que me deje de preocupar porque te maten y vete a un lugar seguro- rueda los ojos, creo que dolido por mi comentario y sale del baño. 
-¿Lugar seguro? Por favor dime uno porque no lo sé. ¡Cerca de ti es zona de peligro! ¡Te fuiste y también se volvió zona de peligro! Por favor ilumíname y dime a donde ir- Lo sigo, podría quedarme callada, tal vez esperar unos minutos y caminar hacia donde este Louis o Niall, pero no quiero que se vaya, para ser sincera. Me mira desde la puerta, humedece sus labios negando.
-Te dije que te sacaría de esto, y lo haré. Solo... vete con Niall, con tu familia... no lo sé... yo...- se queda callado y veo que sus ojos se agrandan teniendo una idea, sonríe un poco. -Malia- susurra y levanta la mirada buscando la mía. -Malia puede cuidarlos-
-Lo dices como si fuéramos niños- arrugo la nariz viéndolo y el niega con la sonrisa aun en su rostro.
-Por fin servirá de algo esa niña...la pregunta será donde encontrarla-hace una mueca.
-Peter siempre sabe dónde está-me encojo de hombros y veo la tensión que se crea cuando lo nombro. -¿Harry... donde está Peter?- rueda los ojos, muy molesto. 
-No tengo mi celular, ¿me lo prestas?- Saco mi celular de mi bolsa trasera de mis jeans y se lo entrego después de desbloquearlo, marca un número que no tarda en contestar. -Si, sigo vivo y no gracias a ti-me sorprendo un poco por lo que le contesta. -Solo cállate y dime donde encuentro a Malia- Espera alrededor de medio minuto y antes de colgar "bien" sale de su boca. 
-Harry... ¿qué pasó?- suelta un suspiro, nunca lo había visto tan mal.
 
(Narra Louis)
Una noche con amigos, algo que había sugerido Styles, algo que no tenía sentido para mi hasta que saque la verdadera información de Peter. Estoy algo calmado, supongo. Allie debería estar bien.
-¡Tenías que pasarlo! ¡Era un pase perfecto, Louis!-Estoy algo distraído, normalmente no soy malo jugando FIFA. Mucho menos contra mis amigos. Sacudo ligeramente mi cabeza tratando de concentrarme cuando mi celular empieza a sonar. Pongo pausa al juego recibiendo un par de quejas de los chicos emocionados por el videojuego.
-Hola linda-la voz de Jane me relaja, los días en el hotel en los que me sentía más preocupado solo la llamaba y ella me calmaba. Más que nada contándome sus anécdotas para distraerme. Tampoco le eh dicho mucho, Jane piensa que estamos bien ahora. Hace una semana estaba tan preocupada por nosotros que quería regresar... así que tuve que decirle que habían arrestado a papá. Eso la calmó y evitó que tomará el primer avión de regreso. 
-Te tengo una sorpresa, Lou- su voz resuena emocionada dándome una leve sospecha de algo que no quiero ahora. -¡Nos veremos mañana!- algo que deseo tanto pero temía escuchar tan pronto. Sin dejarme decir algo empieza a contarme como convenció a su papá de la mala idea que había sido enviarla hacía Francia, dando las especificaciones de su vuelo y hora de llegada y lo feliz que estaba por volver. No puedo disfrazar mi felicidad, la extraño, mucho. 
Al colgar el teléfono intento decirme que probablemente mañana todo volverá a la normalidad, así que no hay de qué preocuparme. Para estar más tranquilo llamo a Allie para decirle, o más bien para asegurarme de que puedo mantener la calma.
(Narra Harry)
Al no dejar de insistir con la mirada termine contando la anécdota de hace unas horas a la chica de cabello que no logra salir de mi cabeza, aunque tampoco podemos decir que he intentado sacarla de ella. Su celular en mi mano empieza a vibrar con un número desconocido en la pantalla.
-Parece que necesitas mi ayuda-la voz burlona de Malia del otro lado de la línea me estresa.
-No eres tan importante- ruedo los ojos.
-Lo que tú digas-ríe un poco- hay un restaurante basado en los 50´s en camino a la autopista, no suele haber mucha gente. Llevalos ahí y yo los mantendré a salvo-la voz de Malia puede llegar a sonar muy profesional cuando se lo propone.
-¿Y en cuanto me saldrá este favor?-
-Peter se encargará de eso, parece que alguien quiere en contentarte Styles-
-Nos vemos allá- evito su comentario y cuelgo el teléfono el cual vuelve a vibrar, pero ahora con el nombre du hermano en la pantalla. Allie lo toma para contestar. Me mira mientras habla con él, bajando la mirada para jugar con un hilo rebelde que empieza a salir de su suéter. 
-Lou... tal vez no es tan buena idea-hace una mueca volviendo a conectar nuestras miradas. -Harry está conmigo...las cosas no salieron muy bien...- A pesar de solo escuchar los murmullos provenientes del celular con el tono de la voz de Louis, podría jurar que escucho su preocupación y enfado como si me estuviera gritando a mí.   Allie camina lejos de mi buscando un poco de privacidad para hablar con él.   
-Louis... todo va a terminar bien- es lo último que escucho mientras Allie sube las escaleras. Paso mi mirada por la casa, está hecha un desastre con muchos vasos rojos en el piso y la mesa con botellas casi vacías en ella. Cerca de la sala puedes notar vidrios rotos de una decoración de la casa. Me pregunto si el chico que vive aquí se fue, siendo mi casa creo que yo no lo haría, aunque eso depende de que tan borracho ya estaba. Siguiendo el rastro de basura en el piso mi mirada llega a mis pies, duele. No creo que sea grave, pero eso no quita el hecho de sentir las pulsaciones de dolor subiendo hasta mi rodilla. Paso mi dorso de la mano por mi nariz haciendo una mueca de dolor y regañándome mentalmente al no ser más cuidadoso con el tacto. Mirándome en el espejo del baño donde estábamos hace unos minutos, suelto un suspiro dejando la llave del agua abierta acumulando un poco de ella entre mis manos para poder limpiarla un poco. No duele tanto si no la toco. Cierro la llave, es inútil tratar de arreglar esto ahora, la sangre es de hace unas horas así que obviamente ya se secó. Es inútil pensar que podía acabar yo solo con él, claro que no estaba solo... o eso creía. Ruedo los ojos y salgo del baño viendo a Allie bajar las escaleras. -Me pidió que le mandara la dirección del restaurante- habla algo abajo, aunque estemos solos aquí, extenidendo la conversación de su hermano, para que yo la mande y antes de que le regrese su celular ella toma de mi muñeca llevándome al pequeño cuarto de hace unos minutos. 
-Ya lo hice- murmuro viendo como repite mi acción de dejar el agua salir.
-Creo que pudiste hacerlo mejor- responde tomando la toalla de a un lado mojándola un poco y pasándola con cuidado por debajo de mi nariz. No dice nada y yo tampoco, probablemente no es el mejor momento para decirle que su papá murió, bajando mi mirada leve puedo ver sus ojos concentrados en intentar no lastimarme, pero limpiar lo más que puede. Duele un poco, pero no tanto para quejarme, a decir verdad. Quisiera no sentirme extraño por esto, puedes notar que está muy enojada conmigo y no sé si eso lo puedo arreglar. Por otra parte, no veo el sentido intentar arreglarlo. Por una razón me despedí de ella hace unas horas. Mis pensamientos se dispersan al sentir un dolor cuando ella pasa la toalla en la punta de mi nariz, y por su pequeño salto me doy cuenta que se asusta por mi reacción -Lo siento- humedece sus labios volviendo a hacerlo casi sin tocar la piel, pero lo suficiente para que se humedezca. 
-Deberíamos irnos ya- asiente pasando un par de veces más la toalla para dejarla a un lado y saliendo de mi vista sale del lugar. Me alegro, sabe lo que le conviene. Lo que debió hacer desde el primer día que entró a esa escuela.
Salgo viéndola en la puerta principal observando por una ventana asegurándose de que no hay nadie y cuando siente que estoy cerca abre la puerta saliendo de aquella casa. Camino hasta la acera viendo al rededor un par de autos y pasando la mirada por todos, rápidamente decido cual llamará menos la atención. Coche familiar, se camuflajea entre el tráfico fácilmente. Antes de caminar hacia el elegido, tomo una piedra de la pequeña jardinera de la casa de a un lado dándole un fuerte golpea la ventana haciéndola pedazos, pasando mi mano entre los vidrios rotos abro el seguro desde dentro del auto para así abrir la puerta y segundos después quitando el seguro de alado para dejar a Allie entrar. Dando un golpe con mi rodilla debajo del volante, logro abrirme paso a los cables buscando los correctos para unirlos y así encender el auto. 
-¿Sorprendida?- río leve viendo a Allie quien intenta simular su cara de asombro.
-Lo siento, no suelo estar involucradas en robos de auto- muy enojada, eso me queda claro. No creo que podría odiarme más. Cierro la boca, acelerando un poco el motor para avanzar.
Pequeñas gotas empiezan a golpear el auto llenando las calles con el satisfactorio olor a lluvia, mientras conduzco en silencio con una de las chicas más lindas a mi lado y aunque es claro el disgusto que le da que haya venido, me doy cuenta de que no estaba listo a irme y no volver a verla. Y aunque eso pasará en menos de una hora, me alegro tanto de que este a mi lado una última vez y aunque probablemente yo haya arruinado una parte de su vida, no me arrepiento de nada. Egoísta, lo sé.
Knew he was a killer, 
first time that i saw him, 
wonder how many girls he had loved and... 
Alejo mi mirada un momento del camino, Allie había prendido la radio y la nueva canción de Taylor Swift no es la mejor para nuestra relación en este momento.
-¿Algo contra ella?- intento alivianar la situación. Ella me mira como si fuera muy obvio pasando las estaciones de radio descubriendo que las buenas están en cortos comerciales. Es de las peores cosas, parece que se coordinan para hacerlo.
I know im gonna be with you, so i take my time... 
La estación de radio vuelve a donde estaba al inicio al no haber encontrado nada. Allie resignada pega su espalda en el respaldo y baja un poco la ventana sin importar de que se moje un poco por las gotas que se cuelan. 
Are you ready for it?  
Marco el ritmo con mis dedos golpeando el volante.
-¿Quieres dejar de disfrutar tanto esto?- murmura de mala manera. -¿Crees que disimulas muy bien tu sonrisa?-Ni siquiera me había dado cuenta de que estaba sonriendo tanto por estar con ella.
-Es una buena canción Allie- alzo mis hombros excusándome -¿Ahora peleamos por si la canción es buena o no?- Vuelvo a verla soltando un bufido y rueda los ojos dirigiendo su mirada a la manga de su chamarra manchada por las gotas de lluvia. Me quedo callado escuchando como van pasando las canciones en la radio, principalmente las nuevas. Wolves, Havana, Faking it... nada que en realidad me atraiga. En especial la última, llega a parecerme hasta algo desesperante y sé que a ella también cuando vuelve a cambiar la estación disgustada, pasándolas rápidamente.
-Deja esa- me apresuro a decir al reconocer un ritmo de dos estaciones atrás que pasó. Cambia su dedo de botón regresándolo.
And if you dont love me now 
You will never love me again 
-No sabía que te gustaba- es lo primero que no suena como un insulto, pero me limito a asentir. Se podría decir que soy fan de ellos. Mis papás solían ponerlos todo el tiempo. Mis papás. Siento el enojo crecer dentro de mí y apago la radio apretando con más fuerza de lo necesaria el botón. Allie abre la boca buscando que decir ante mi reacción, pero voltea hacia el camino. 
Cuando veo al otro lado del camino el restaurante y doy vuelta para dejar el auto en el estacionamiento que hay fuera bajo el letrero alto y luminoso con el nombre. Baja del auto incluso antes de que apague el motor y se encamina a la puerta. No debo regresar en este auto, ya que probablemente ya lo reportaron como robado. Dejo las llaves pegadas y camino hasta la puerta que con una campana anuncia mi entrada, la chica del mostrador con uniforme alza la mirada viéndome y la baja de nuevo a su celular sin darle importancia. Miro de izquierda a derecha en el largo pasillo y veo por detrás la cabeza de Allie siendo recogido con sus manos para ponerlo en una coleta alta. Los ojos de Louis, sentado frente a ella, me miran directamente, no lo niego. Louis es algo intimidante. Doy unos pasos hacia ellos cuando la campana de la puerta suena de nuevo, vuelvo mi mirada viendo a Malia entrar. Creo que nunca me había hecho tan feliz verla. 
-Styles-pasa a mi lado caminando hacia el par de hermanos. Los veo a los tres. Serios. Doy media vuelta para volver a salir e irme.
-¿Es en serio?- volteo viendo a Allie parada junto a la mesa. -Te iras, de nuevo, sin decir absolutamente nada, después de haber causado todos estos problemas solo nos dejas con una niñera y te largas, ¿No podrías ser más cliche?- camina directo a mí, buscando pelea, tal vez como yo no quiere que me vaya.
-Si, si puedo- Paso una mano por su cuello acercándola a mí y sin darle tiempo para reaccionar dejo un beso en sus labios el cual se tarda un poco en responder, pero me separo saliendo decidido por la puerta. Camino rápidamente para alejarme de su vista hasta llegar a la pared y aunque ella no me puede ver, sonrío al ver que sigue parada. Pasa su lengua por sus labios y hace una mueca. Eso me hacer sentirme mal. Quiero besarla de nuevo, pero por lo menos tuve un beso más. Mi aliento originado por un suspiro se combina con las gotas de lluvia y comienzo a caminar al estacionamiento de atrás para buscar otro auto. Pocos autos, si no me equivoco solo son cinco, pero ninguno me atrae para irme de aquí.
Escucho un auto estacionándose en la parte del frente y camino por un lado para ver si me atrae ese. Cuando un disparo hace que mi corazón empiece a acelerarse y por una de las esquinas confirmo que el auto es una de las camionetas negras.  Sin que puedan verme busco con la mirada por una de las ventanas a Allie. Puedo verla meterse debajo de una de las mesas esquivando a tiempo un segundo disparo. Louis jala a Malia tirándola al piso cuando ve a alguien querer disparar contra ella. Saco la pistola que había tomado del quien me vigilaba en una de las camionetas y disparo desde la ventana al mismo tiempo que Malia dispara de regreso para hacer por lo menos un poco menos obvio que estoy afuera. La ventana se rompe en pedazos dándome acceso a disparar un par de veces antes de que se den cuenta y empecen a dispararme a mí. Mejor. Me recargo en la pared recargando la pistola y cuando veo que dejan de disparar vuelvo asomarme para hacerlo. El hombre de unos 27 años se esconde detrás del mostrador probablemente para recargar y veo el perfecto momento para entrar por la ventana que hace unos segundos rompí.  Siento el sonido y aire de la bala pasar cerca de mí y me agacho algo atontado por el zumbido de mi oído. Malia responde al segundo hombre que dispara dejándolo en el piso y se levanta un poco para asegurarse. Disparo al que estaba detrás del mostrador sin ningún resultado.
-¡NOOO!- El grito de Allie hace que mi corazón se detenga de golpe, la busco desesperado viéndola salir de debajo de la mesa para intentar ayudar a Malia quien estaba en el piso con un charco de sangre formándose debajo de ella. 
-¡ALLIE!- su hermano intenta detenerla sin éxito y cuando veo al del mostrador salir de el con la mira en Allie, suelto un disparo dándole justo en el estómago. Allie suelta un pequeño grito al verlo caer a su lado y yo me acerco rápidamente a ella tomándola por los hombros. 
-Vámonos, ahora. -Louis sale de debajo acercándose.
-Pero Malia...- 
-Allie. Ya no se puede hacer nada.- Lo sé perfectamente.
-No, Harry...-
-VAMONOS AHORA- Jalo a ambos fuertemente de los hombros empujándolos hacia la ventana por donde yo entre hace unos segundos empujándolos hacia el auto que antes habíamos usado. Subimos y arranco rápidamente, sacando un poco de humo de las llantas, llamando la atención de los siguientes autos que estaban llegando.

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